Los mejores psiquiatras de la historia han sido siempre novelistas y escritores españoles, desde Cervantes a Leopoldo Alas, pasando, sobre todo por Quevedo. El Quijote, los Sueños y La Regenta no nos permiten mentir.
Los mejores pacientes, a su vez, han sido novelistas extranjeros y filósofos alemanes, cuya obra tampoco nos permite faltar a la verdad de las calamidades históricas por ellos desencadenadas, desde luego, desde los reformadores hasta los ilustrados, de Kant a Nietzsche y de Freud a Heidegger.
Todos están en el diván de la literatura española. Adivinen quién está ahora en la sala de espera.
